El verano de 2025 en España se vio afectado por temperaturas récord (hasta 45 °C), sequías y fuertes tormentas, lo que provocó una disminución del 25-40 % en cultivos como trigo, maíz, olivo y viñedo. Los efectos incluyen estrés hídrico, ciclos de cultivo acelerados y un aumento de la infestación por plagas, lo que se tradujo en pérdidas superiores a los 550 millones de euros, siendo Andalucía y Murcia las zonas más afectadas. Para contrarrestar esta situación, se están promoviendo cultivos resilientes, riego eficiente, técnicas de sombreado y diversificación.
Impacto en la agricultura
- Temperaturas extremas: Las olas de calor han alcanzado los 45 °C en algunas regiones, provocando un grave estrés hídrico.
- Pérdidas de rendimiento: Se han registrado reducciones del 25 % al 40 % en cultivos clave como el trigo, el maíz, el olivo y la vid.
- Aceleración de los ciclos de cultivo: El calor intenso ha acelerado los ciclos de crecimiento de las plantas.
- Aumento de las infecciones por plagas: El estrés vegetal ha favorecido la proliferación de plagas.
- Pérdidas económicas: Las pérdidas económicas para la agricultura española superan los 550 millones de euros anuales.
Regiones más afectadas
Andalucía y Murcia son las regiones que han sufrido mayores impactos por el calor y la sequía.
Estrategias de adaptación
- Cultivos resistentes: Se fomenta el desarrollo y uso de variedades de cultivos más resistentes a condiciones extremas.
- Riego eficiente: La implementación de sistemas de riego más eficientes ayuda a optimizar el uso del agua.
- Técnicas de sombreado: El sombreo se utiliza para proteger los cultivos del sol intenso.
- Diversificación: Se promueve la diversificación de cultivos para reducir la dependencia de los cultivos más vulnerables.
Medidas adicionales
La Estrategia Nacional de Alimentación y Nutrición busca complementar estas medidas para abordar los desafíos climáticos.